Mi amor por el canto comenzó desde muy pequeña. Era mi manera de sentirme segura en un mundo que no entendía.
Podría escribirte varias páginas enumerando mi amplia formación y experiencia profesional en el ámbito de la música, pero no es lo que realmente importa aquí y ahora.
Lo que sí tiene relevancia es poder compartirte que a través del canto del «corazón espiritual» puedes:
* hallar una profunda paz interior * aumentar la capacidad respiratoria * calmar los pensamientos recurrentes * mejorar la autoestima y las relaciones personales * transformar emociones dañinas en estados saludables * generar hormonas de felicidad (oxitocina, serotonina y dopamina)
…y lo más importante,
VIVIR compartiendo tu parte MÁS auténtica, alegre y cercana al alma, y de ese modo, crear un puente entre la Tierra y el Cielo, desde tu corazón al corazón del prójimo.
Allí, donde la verdadera ALEGRÍA nos espera. ¡Un abrazo!